HEREJÍAS
ADOPCIONISMO
El
Adopcionismo es una herejía con relación a Cristo la cual apareció en el siglo
II. Quienes la sostienen niegan la preexistencia de la Segunda Persona de la
Trinidad, y por lo tanto, Su deidad. Los adopcionistas enseñaron que Jesús fue
probado por Dios y después de pasar esta prueba y en Su bautismo, Dios le
otorgó poderes y lo adoptó como el Hijo. Como recompensa por Sus logros y
carácter perfecto de Jesús, fue resucitado de entre los muertos y adoptado en
la Divinidad.
Surgió
en un intento para entender las dos naturalezas de Jesús. Las Escrituras nos
dicen que Jesús es tanto Dios como hombre: “porque en Él habita corporalmente
toda la plenitud de la Deidad.” (Col 2:9). Esto es conocido como la doctrina de
la Unión Hipostática donde en la sola persona de Cristo, hay dos naturalezas:
Dios y hombre.
Theodotus
de Bizancio fue el partidario principal de esta herejía. El Adopcionismo fue
condenado por el Papa Víctor (190-198 D.C.).
REVIVIDO EN EL SIGLO 8º
El
Adopcionismo fue revivido más tarde en el siglo VIII en España por Elipando,
arzobispo de Toledo y Félix, obispo de Urgel. Fue una variante del primer error
pero sostuvo que Cristo era el Hijo de Dios con relación a su naturaleza
divina, pero como un hombre, él fue adoptado sólo como el primer nacido de Dios.
En 798 el Papa León III sostuvo un concilio en Roma que condenó al Adopcionismo
como una herejía.
ALBIGENSES
Esta
herejía se desarrolló en la edad media en el pueblo de Albi al Sur de Francia.
Enseñaba que habían dos dioses: el dios bueno de la luz el cual se refería
usualmente a Jesús en el Nuevo Testamento y el dios de la oscuridad y la maldad
asociado usualmente con Satanás y al “Dios del Antiguo Testamento”. Toda cosa
material era considerada maligna incluyendo el cuerpo el cual fue creado por
Satanás negando así, la resurrección de éste. El alma, creada por el dios
bueno, era prisionera en la carne maligna y la salvación era posible sólo a
través de vivir una vida santa y hacer buenas obras. Al momento de la muerte si
la persona había sido suficientemente espiritual, la salvación llegaba al
creyente; pero si la persona no había lo suficientemente buena, se encarnaba en
un animal o como otro ser humano.
Enseñaban
también que Jesús era Dios pero que sólo apareció como hombre mientras estaba
en la tierra. Según sus enseñanzas, la iglesia Católica de la época era
corrupta por su exceso de poder y bienestar económico. El ascetismo y la
humildad que los caracterizaba comparada a la gran riqueza de los clérigos le
ayudaron a traer a muchos convertidos a este movimiento evangelístico.
Habían
dos tipos de Albigenses: los Creyentes y los Perfectos. Los Creyentes eran
Albigenses que no habían tomado el rito de iniciación de ser un Perfecto. Los
Perfectos denunciaban toda posesión material: se abstenían de comer carne,
leche, queso, huevos y de tener relaciones sexuales. Para llegar a ser Perfecto
un creyente tenía que pasar a través del consolamentum, un rito de iniciación
que involucraba la imposición de manos que supuestamente traía el bautismo del
Espíritu Santo. El suicidio, practicado con no mucha frecuencia, era una forma
de escapar de este cuerpo humano maligno.
En
1208, Pedro de Castelnau, un representante oficial del Papa, fue asesinado por
Albigenses. Debido a su incremento en número se convirtieron en una amenaza y
debido a que no se convertían al Cristianismo, el Papa Inocencio II ordenó que
fueran eliminados. La persecución fue encarnizada y el movimiento fue detenido.
APOLINARIANISMO
l
Apolinarianismo fue la herejía enseñada por Apolinario el Joven, obispo de
Laodicea en Siria alrededor del año 361. Enseñó que el Logos de Dios, el cual
se convirtió en la naturaleza divina de Cristo tomó el lugar de Su alma humana
racional Su cuerpo fue una forma glorificada de la naturaleza humana. En otras
palabras, aún cuando Jesús era un hombre, Él no tenía una mente humana, pero Su
mente era exclusivamente divina. Apolinario enseñó que las dos naturalezas de
Cristo no podían existir dentro de una persona. Su solución era menoscabar la
naturaleza humana de Cristo.
El
Apolinarismo fue condenado por el Concilio Segundo General en Constantinopla en
381. Esta herejía niega la verdadera y completa humanidad en la persona de
Jesús, la cual a su vez, pone en peligro el valor de la redención ya que en
ésta, Jesús es declarado tanto Dios y hombre como para llevar a cabo este acto.
Él necesitaba ser Dios para ofrecer un sacrificio puro y santo de valor
suficiente; y necesitaba ser un hombre para poder morir por los hombres.
Jesús
es totalmente Dios y hombre. Esto se conoce como la UNIÓN HIPOSTÁTICA.
· “Al principio era la Palabra, y la
Palabra estaba con Dios y la Palabra era Dios…y la Palabra se convirtió en
carne y habitó entre nosotros…” (Juan 1:1, 14).
· “porque en Él habita corporalmente
toda la deidad.” (Col 2:9).
ARRIANISMO
El
arrianismo se desarrolló alrededor del 320, en Alejandría, Egipto con relación
a la persona de Cristo y es llamado así por Arrio de Alejandría, el cual, y
debido a su enseñanza doctrinal fue mandado al exilio a Iliria en 325 después del
primer concilio ecuménico en Nicea el cual condenó su enseñanza como herejía.
Esta fue la herejía más grande dentro de la iglesia temprana que desarrolló un
significativo seguimiento el cual, casi domina la iglesia.
Arrio
enseñó que sólo Dios el Padre era eterno y demasiado puro e infinito para
aparecer en la tierra. Por lo tanto, Dios produjo a Cristo el Hijo de la nada
como la primera y la más grande creación. El Hijo a su vez creó el universo.
Debido a la relación del Hijo con el Padre en cuanto se refiere a la
naturaleza, el Hijo es adoptado por Dios. Aunque Cristo era una creación tenía
una gran posición y autoridad, él estaba para ser adorado y aún para ser mirado
como a Dios. Algunos arrianos sostenían aún que el Espíritu Santo era la
primera y más grande creación del Hijo.
Con
relación a la encarnación de Jesús, los arrianos aseguraban que la cualidad
divina del Hijo, el Logos, tomó el lugar del aspecto humano y espiritual de
Jesús; por lo tanto, negaban la encarnación total y completa de Dios el Hijo,
la segunda persona de la Trinidad.
Al
asegurar que Cristo el Hijo como cosa creada fuera adorado, los arrianos
estaban llevando a cabo e invocando, idolatría.
DOCETISMO
El
docetismo fue un error con muchas variaciones acerca de la naturaleza de
Cristo. Generalmente, éste enseñaba que Jesús sólo parecía tener un cuerpo y
que él no era realmente encarnado, (Del Griego “dokeo” = parecer) sino solo en
apariencia. Este error se desarrolló fuera de la filosofía dualista la cual
veía a la materia como intrínsicamente maligna, que Dios no podría estar
asociado con la materia y de que Dios, siendo perfecto e infinito, no podría
sufrir. Por lo tanto, Dios como la palabra, no podría haber venido en carne de
acuerdo a Juan 1:1, 14: “En el principio era la Palabra, y la Palabra estaba
con Dios y la Palabra era Dios…Y la Palabra se convirtió en carne y habitó
entre nosotros…” Esta negación de la verdadera encarnación significaba que Jesús
verdaderamente no sufrió en la cruz y de que Él no se levantó de los muertos.
El
principio básico del Docetismo fue refutado por el Apóstol Juan en 1ª Juan
4:2-3: “Por esto conocen al Espíritu de Dios: todo espíritu que confiesa que
Jesucristo ha venido en la carne es de Dios; 3y todo espíritu que no confiesa
Jesús, no es de Dios; y éste es el espíritu del anticristo, del cual ustedes
han escuchado que está viniendo, y ya está en el mundo.” También 2ª Juan 7:
“Porque muchos engañadores han salido por el mundo, aquellos que no reconocen a
Jesucristo como venido en la carne. Éste es el engañador y el anticristo.”
Ignacio
de Antioquía (murió 98/117) e Ireneo (115-190) escribieron contra el error en
el inicio del segundo siglo.
El
Docetismo fue condenado en el Concilio de Calcedonia en 451.
DONATISMO
Herejía
enseñada por Donato, obispo de Casae Nigrae, la cual establecía que la
efectividad de los sacramentos dependía del carácter moral del ministro. En
otras palabras, si un ministro, involucrado en un serio pecado bautizaba a una
persona, ese bautismo era considerado inválido.
El
Donatismo se desarrolló como resultado de la persecución de los Cristianos
ordenada por Diocleciano en 303 en la cual, todas las iglesia y escrituras
sagradas de los Cristianos fueron destruidas. Otro edicto proclamado en 304
ordenaba la quema de incienso a los dioses ídolos del Imperio Romano a lo cual
los Cristianos, se rehusaron. Muchos Cristianos entregaron los textos sagrados
a sus perseguidores y aún más, traicionaron a otros Cristianos entregándolos a
los Romanos. Estas personas fueron conocidas como “traditores”: Cristianos que
traicionaban a otros Cristianos.
En la
consagración del obispo Ceciliano de Cartago en 311, Félix, uno de los tres
obispos de Aptunga, el cual consagró a Ceciliano, había dado copias de la
Biblia a los perseguidores Romanos. Un grupo de cerca de 70 obispos formó un
sínodo y declaró la consagración del obispo inválida. Un gran debate se levantó
con relación a la validez de los sacramentos (el bautismo, la Cena del Señor,
etc.) debido a que uno de ellos había pecado grandemente contra los otros
Cristianos.
Después
de la muerte de Ceciliano, Aelio Donato el Grande se convirtió en obispo de
Cartago y es debido a su nombre que el movimiento es llamado. Los Donatistas
estaban ganando “convertidos” a su causa y una división se estaba levantando en
la iglesia Católica. Empezaron a rebautizar a sus “convertidos”, lo cual fue
particularmente problemático para la iglesia y fue condenado en el Sínodo de
Arles en 314 ya que básicamente y como se estableció, la autoridad en la
iglesia Católica se había perdido.
El
tema del Donatismo surgió en muchos concilios ecuménicos y finalmente fue
sometido al Emperador Constantino en 316. En cada caso, la consagración del
obispo Ceciliano fue defendida. Sin embargo, se inició la persecución y para el
año 350 el movimiento había ganado muchos convertidos incluyendo un número
incontable en la iglesia Ortodoxa en África. Pero fue la apologética llevada a
cabo por Agustín que giró el nudo contra el movimiento Donatista el cual, para
el siguiente siglo, había muerto.
El
problema con el Donatismo no se trataba de si la persona era o no moralmente
pura ya que la efectividad del bautismo o la administración de la Cena del
Señor no se pierden si el carácter moral del ministro está cuestionado o si aún
se demuestra que es culpable. Más bien, los sacramentos son poderosos por lo
que éstos son: representaciones visibles de realidades espirituales. Dios es el
que trabaja en éstos y a través de éstos y Él no se encuentra limitado por el
estado moral de quien los administra.
EUTIQUIANISMO
El
Eutiquianismo fue una herejía del siglo 4º y 5º iniciada por un abad de un
monasterio en Constantinopla llamado Eutiques (378-454), el cual enseñó que la
humanidad de Cristo fue absorbida en su divinidad.
Fue
condenado y depuesto del Monasterio en 448 y finalmente exiliado en el Concilio
de Calcedonia en 451.
GNOSTICISMO
Las
raíces del gnoscitismo se remontan poco antes del inicio de la Iglesia
Cristiana. Aún, algunos investigadores establecen que evidencia de su
existencia se remonta a la Cristiandad. Cualquiera que sea el caso, el error
del gnosticismo había afectado la cultura y la iglesia del tiempo y
posiblemente aún se ganó una mención en 1ª Juan 4.
La
palabra “gnosticismo” viene de la palabra Griega “gnosis” la cual significa
“conocimiento.” Existían muchos grupos que eran Gnósticos y no era posible
describir fácilmente los matices de cada variante de las doctrinas Gnósticas.
Sin embargo y generalmente hablando, el Gnosticismo enseñó que la salvación es
lograda sólo a través del conocimiento especial (gnosis). Este conocimiento
usualmente trataba con la relación individual hacia el Ser trascendente.
Una
teología Gnóstica es detallada a continuación: El Dios desconocido era
demasiado puro y perfecto para tener algo que hacer con el universo material el
cual era considerado maligno. Por lo tanto, Dios generó divinidades menores, o
“emanados”. Uno de estos emanados, la Sabiduría decidió conocer al Dios
desconocido. Fuera de estos deseos terrenales el Demiurgo, un dios malvado fue
formado y éste fue el dios malvado que creó el universo. Él, junto con los
arcontes (o agentes del Demiurgo),
mantenían a los mortales en cautiverio en la materia y trataban de
impedir que las almas de los espíritus puros ascendieran de regreso a dios
después de la muerte de los cuerpos físicos. Ya que la materia es maligna, de
acuerdo a los Gnósticos, la liberación de la forma material era obtenible solo
a través del conocimiento especial revelado por maestros Gnósticos únicos.
Cristo era el redentor divino que descendió del reino espiritual para revelar
el necesario conocimiento para esta redención. En conclusión, el Gnosticismo es
dualista. Esto es, éste enseña que existe un dualismo en el universo: un bien y
un mal, espíritu y materia, luz y oscuridad, etc.
Lo que
conocemos acerca del Gnosticismo ha sido logrado a través de los escritos de
Ireneo, Hipólito, Tertuliano, Orígenes y algunos manuscritos tardíos
descubiertos en el siglo dieciocho tales como el “Códice Askew, Códice Bruce,
los Códigos Gnósticos de Berlín y más recientemente, la colección Nag
Hammadi.”1 Nag Hammadi es un pueblo en
el Alto Egipto cerca de la antigua Chenoboshion donde 13 códices fueron
descubiertos alrededor de 1945.
El
peligro del gnosticismo es fácilmente evidente. Éste niega la encarnación de
Dios en el Hijo. Al hacerlo, niega la verdadera eficacia de la expiación ya
que, si Jesús no es Dios, Él no podría hacer expiación por toda la humanidad y
nosotros estaríamos todavía perdidos en nuestros pecados.
Existe
un debate sobre si esto es o no una herejía o simplemente un evento
independiente. La evidencia parece apuntar a esto último; sin embargo, el
clamor de los Gnósticos descansa en que Jesús es el gran maestro de ellos y
esto requiere algo de atención. Es posible que 1ª Juan fuera escrita contra
algunos de los errores que el Gnosticismo promueve.
KÉNOSIS
“Kénosis”
se deriva de la palabra Griega “kenoo” la que significa “vaciar”. Ésta se usa
en Filipenses 2:7. Vale la pena registrar el texto de Filipenses 2:5-8:
“Tenga
en ustedes esta actitud la cual estuvo también en Cristo Jesús, 6quien, aún
cuando existía en la forma de Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo
a qué aferrarse, 7sino que se vació a Sí Mismo, tomando la forma de un siervo,
y siendo hecho en la semejanza de los hombres. 8Y siendo encontrado en
apariencia como la de un hombre, Él se humilló a Sí Mismo siendo obediente
hasta el punto de morir, ¡y morir en una cruz!”
La
teoría de la Kénosis establece que Jesús rindió algunos de Sus atributos
divinos mientras Él era un hombre aquí en la tierra. Estos atributos fueron la
omnisciencia, la omnipresencia y la omnipotencia. Cristo hizo esto
voluntariamente para que Él pudiera funcionar como un hombre y así llevar a
cabo la obra de la redención. Este punto de vista fue inicialmente introducido
a finales de 1800 en Alemania por Gottfried Thomasius (1802-1875), un teólogo
Luterano.
Filipenses
2:5-8 no enseña que Jesús rindió algunos de Sus atributos divinos ya que no
menciona ninguno de éstos. En lugar de esto, está hablando de que Su humildad
lo movió a él y de acuerdo a la voluntad del Padre, dejó Su estado majestuoso
en el cielo y entró en la posición humilde de la naturaleza humana.
Sin
embargo, existe un problema con el cual el ortodoxo debe lidiar y con el que la
teoría de la Kénosis parece dirigirse más adecuadamente. Tome por ejemplo a
Marcos 13:32, en el cual Jesús dice: “Pero de ese día u hora nadie sabe, ni aún
los ángeles en el cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre.” Si Jesús supiera
todas las cosas, como está implicado en Su naturaleza divina, entonces, ¿por
qué Él no sabía el día o la hora de Su propio regreso? La respuesta es que
Jesús cooperó con las limitantes humanas y voluntariamente no ejercitó Sus
atributos de omnisciencia. Él todavía era divino pero se estaba moviendo y
viviendo como un hombre completamente.
La
teoría de la Kénosis es una doctrina peligrosa ya que si esto fuera verdadero
significaría que Jesús no fue totalmente divino. Si Jesús no fue totalmente
divino, entonces Su obra de expiación no sería suficiente para expiar los
pecados del mundo.
La
doctrina correcta es la Unión Hipostática, de que Jesús es completamente tanto
Dios como hombre (Colosenses 2:9) y no rindió ninguno de Sus atributos divinos
mientras caminó como hombre sobre esta tierra.
MODALISMO
El
Modalismo es probablemente la herejía teológica más común con relación a la
naturaleza de Dios. Esta es una negación de la Trinidad, la cual establece que
Dios es una sola persona, quien a través de la historia bíblica, se ha revelado
a Sí Mismo en tres modalidades o formas. Por lo tanto, Dios es una sola persona
el cual se manifestó a Sí Mismo en la forma del Padre en el Antiguo Testamento;
en la encarnación, la forma fue la del Hijo; posterior a la ascensión de Jesús,
la forma es la del Espíritu Santo. Estas modalidades o formas son consecutivas
y nunca son simultáneas. En otras palabras, el Padre, el Hijo y el Espíritu
Santo nunca existen todos al mismo tiempo, sólo uno después de otro. El
Modalismo niega las distinciones de las tres personas en la Trinidad aún cuando
sostiene la divinidad de Cristo.
Grupos
actuales que sostienen esta herejía son las Iglesias Pentecostales Unidas y
Apostólicas Unidas. Estas niegan la Trinidad, enseñan que el nombre de Dios es
Jesús y requieren del bautismo para salvación. Estas iglesias Modalistas con
frecuencia acusan a los Trinitarios de enseñar tres dioses. Pero así no es la
Trinidad. La correcta enseña de la Trinidad es un Dios es tres personas eternas
coexistentes: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
MONARQUIANISMO
El
Monarquianismo (de mono “uno” y arche “gobernar”) fue un herejía con relación a
la naturaleza de Dios que se desarrolló en el siglo segundo D.C. Se levantó
como un intento para sostener el Monoteísmo y refutar el Triteísmo;
desafortunadamente, también contradice la doctrina ortodoxa de la Trinidad. El
Monarquianismo enseña que hay un Dios en una persona: el Padre. La Trinidad
enseña que hay un Dios en tres personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
La Trinidad es monoteísta, no politeísta como algunos de sus críticos aseguran.
El Monarquianismo fue dividido en dos grupos principales: los monarquíanos
dinámicos y los monarquíanos modales.
El
Monarquianismo Dinámico enseña que Dios es el Padre y que Jesús es sólo un
hombre, negando la subsistencia personal del Logos y que el Espíritu Santo es
una fuerza o presencia de Dios el Padre. Los grupos actuales que caen dentro de
esta categoría son los Testigos de Jehová, los Cristadelfianos y los Unitarios.
Adicionalmente, algunos antiguos monarquíanos dinámicos fueron también
conocidos como Adopcionistas, los cuales enseñaron que Jesús fue probado por Dios
y después de pasar esta prueba y en Su bautismo, se le concedieron poderes
sobrenaturales por Dios y fue adoptado como el Hijo. Maestros antiguos del
Monarquianismo Dinámico fueron Teodocianos, Tanner en Bizancio alrededor de 190
D.C. y Pablo de Samosata un obispo de Antioquía en Siria, alrededor del 260
D.C.
El
Monarquianismo Modal enseña que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son sólo
modos de la única persona la cual es Dios. En otras palabras, el Padre, el Hijo
y el Espíritu Santo no son personas simultáneas y separadas, sino modos
consecutivos de una sola persona. Praxeas, un sacerdote de Asia Menor, enseñó
esto en Roma alrededor del 200 D.C. Grupos modernos en esta categoría general
son los Pentecostales Unitarios conocidos como las Iglesias Pentecostales
Unidas y Apostólicas Unidas. Sin embargo, los Modalistas sostienen actualmente
que el nombre de Dios es Jesús. También requieren el bautismo para salvación
“en el nombre de Jesús” no en “el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu
Santo”.
MONOFISISMO/MONOFISITISMO
El
Monofisitismo está equivocado con relación a la naturaleza de Cristo que
asegura que Jesús tenía sólo una naturaleza, no dos, como se enseña de manera
correcta en la doctrina de la unión hipostática: Jesús es tanto Dios como hombre
en una sola persona. En el Monofisitismo, había una sola naturaleza: la divina,
no la humana. Algunas veces es relacionada al Eutiquianismo, por Eutiques
(378-452), pero existen ligeras diferencias. El Monofisitismo se levantó como
una reacción contra el Nestorianismo el cual enseñaba que Jesús tuvo dos
personas diferentes en vez de una. Sus raíces pueden ser seguidas hasta el
Apolinarianismo el cual enseñaba que la naturaleza divina de Cristo superó y
reemplazó a la naturaleza humana.
El
Monofisitismo fue limitado principalmente a la iglesia de Oriente y tuvo una
pequeña influencia en la de Occidente. En 451, el Concilio de Calcedonia
intentó establecer un terreno común entre el monofisitismo y el ortodoxo, pero
no resultó y se levantaron divisiones en la iglesia del Oriente, la cual,
eventualmente excomulgaba a los monofisitistas en el siglo 6º.
La
negación de la naturaleza humana de Cristo es una negación de la encarnación
verdadera de la Palabra como hombre. Sin una real encarnación entonces, no
puede haber expiación de pecado para la humanidad ya que entonces no fue un
hombre real el que murió por nuestros pecados.
Ésta
fue condenada como herejía el Sexto Concilio Ecuménico en 680-681.
NESTORIANISMO
El
Nestorianismo, también conocido como difisismo (del Griego “δύς, dys,” “dos”, y
“φύσις, physis,” “naturaleza”), es una doctrina que considera a Cristo
radicalmente separado en dos naturalezas: Una humana y una divina, completas
ambas de modo tal que conforman dos entes independientes, dos personas unidas
en Cristo, que es Dios y hombre al mismo tiempo, pero formado de dos personas
(prosopōn) distintas.
Nestorio,
inicialmente monje del convento de Eugregias, y luego obispo de Constantinopla
(428-431) nació en Siria y murió en 451 d.C., y por quien esta herejía lleva su
nombre. En resumen, Nestorio decía:
1. El hijo de María no es el Hijo de Dios.
2. En Cristo existen dos naturalezas como dos
personas distintas: Entre las personas no existe una unión sustancial o
HIPOSTÁTICA (Secundum Hypostasin o Secundum Essentiam) sino meramente
accidental o moral en una nueva persona.
3. El hombre que hay en Cristo no es Dios,
sino su portador.
4. María sólo puede ser designada como la
“Madre de Cristo” (Christotokos) y no
como lo enseña la Iglesia Católica Romana, esto es, “Madre de Dios”
(Theotokos), ya que la persona nacida de María no puede identificarse con la
persona del Verbo Encarnado por Dios Padre.
En el
431 d.C., se convocó el Concilio de Éfeso para tratar el tema y declaró que
Jesús era una persona en dos naturalezas distintas e inseparables: la divina y
la humana.
El
gran problema que presenta el Nestorianismo es que amenaza la expiación. Si
Jesús es dos personas, ¿cuál de ellas murió en la cruz? Si fue la “persona
humana” la que murió, la expiación no es de calidad divina y por lo tanto,
insuficiente para limpiar nuestros pecados.
PATRIPASIONISMO
El
Patripasionismo es una herejía teológica que trata con la Divinidad y la cual
establece que el Padre se encarnó, nació, sufrió y murió en la cruz. De ahí la
pasión (sufrimiento) del Padre (patri) en la cruz.
Sabemos
que Jesús habló a la persona del Padre y que quien fue a la cruz fue Jesús. Si
el padre y el hijo son la misma persona, ¿cómo es entonces posible para el
padre y el hijo hablarse entre sí y tener voluntades separadas? Esto no es
posible. Por lo tanto, la doctrina del Patripasionismo es incorrecta y
herética.
PELAGIANISMO
Pelagianismo
deriva su nombre de Pelagio quien vivió en el siglo 5º D.C. y fue un maestro en
Roma aún cuando era Británico por nacimiento. Ésta es una herejía que trata con
la naturaleza del hombre. Pelagio cuyo nombre de familia era Morgan, enseñó que
las personas tenían la habilidad para cumplir los mandamientos de Dios
ejercitando la libre voluntad humana aparte de la gracia de Dios; en otras
palabras, la libre voluntad y el pensamiento racional de una persona es
totalmente capaz de escoger a Dios y/o de hacer bien o mal sin la ayuda de la
intervención Divina. El Pelagianismo enseña que la naturaleza del hombre es
básicamente buena; por lo tanto, ésta niega el pecado original, la doctrina
según la cual hemos heredado una naturaleza pecadora por parte de Adán. Él dijo
que Adán sólo se hirió cuando cayó y que todos sus descendientes no fueron
afectados por su pecado. Pelagio enseñó que una persona nace con las mismas
habilidades morales y de pureza como era Adán cuando fue creado por Dios. Así,
la gracia de Dios se convierte simplemente en una ayuda para que los individuos
lleguen a Él.
El
Pelagianismo falló en entender la naturaleza y la debilidad del hombre. Por
naturaleza somos pecadores (Ef 2:3; Sal 51:5) ya que el pecado entró al mundo a
través de Adán: Por lo tanto, así como el pecado entró al mundo a través de un
hombre, y la muerte a través del pecado, y de esta forma la muerte a todos los
hombres, por cuanto todos pecaron” (Ro 5:12, NVI). Aún más, Ro 3:10-12 dice:
“Porque no hay justo, ni aún uno; 11No hay nadie que entienda, No hay nadie que
busque a Dios; 12Todos se han alejado, juntos se han convertido en inútiles; No
hay nadie que haga lo bueno, No hay ninguno.” Por lo tanto, no podemos hacer la
voluntad de Dios (Ro 6:16; 7:14). Fuimos afectados por la caída de Adán,
contrario a lo que Pelagio enseñó.
Ver
también Semi-Pelagianismo.
Condenado
como una herejía
Pelagio
ha sido condenado por muchos concilios a través de la historia de la iglesia,
incluyendo los siguientes:
· El Concilio de Cartago (412, 416 y
418)
· El Concilio de Efeso (431)
· El Concilio de Orange (529)
· El Concilio de Trento (1546) de la
Iglesia Católica Romana
· Helvético 2º (1561-1566) 8-9. (Reforma
Suizo-Alemana)
· La Confesión de Augsburg (1530)
Artículo 9, 18 (Luterano)
· La Confesión Galicano (1559) Art. 10
(Reforma Francesa)
· La Confesión Bélgica (1561) Art. 15
(Reforma Tierras Bajas, Francesa/Holandesa/Alemana)
· Los Artículos Anglicanos (1571), 9.
(Inglesa)
· Cánones de Dort (1618-1619), 3/4.2
(Reforma Holandesa/Alemana/Francesa).
SOCINIANISMO
Una
herejía con relación a la naturaleza de Dios. Esta herejía deriva de dos
hermanos apellidados Sozini quienes vivieron en 1500 en Polonia. El
Socinianismo niega la doctrina de la Trinidad declarando que esta niega la
simplicidad de la unidad de Dios en tres personas. En vez de esto, Dios es una
sola persona y el Espíritu Santo es sólo el poder que emana de Dios. Por lo tanto
enfatiza la unidad de Dios, negando la existencia de la unión divina y humana
en una sola persona como en Cristo. De esta forma, el Socinianismo niega tanto
la encarnación y deidad de Cristo como Su preexistencia, enseñando que Jesús
era sólo un hombre y que como un hombre divinizado debía ser adorado. Como
Jesús no es divino por naturaleza, Su sacrificio no fue eficaz; o sea, no
trascendió en la redención de las personas que creen en éste: sólo fue un
ejemplo de auto sacrificio. Los seguidores del Socinianismo también rechazaron
el bautismo de niños, el infierno y enseñaron la destrucción del malvado. La
Biblia tenía autoridad pero era solamente entendible a través del racionalismo.
Este
sistema de creencias está equivocado ya que niega la doctrina de la Trinidad y
la deidad de Cristo.
SUBORDINACIONISMO
El
Subordinacionismo es una herejía que se relaciona con la Trinidad. Establece
que aún cuando el Hijo es divino, no es igual al Padre en ser, atributos y
rango. En esencia el Subordinacionismo establece que el hijo es inferior al
Padre. Fue rechazado en el Concilio de Nicea.
Existen
diferentes clases de subordinación en las diferentes clases de herejías a
través de la historia. Una de estas formas incluye el error de que el Espíritu
Santo es en cualidad y esencia inferior al Padre. La forma Ariana dijo que
Jesús fue creado y que debido a su naturaleza inferior, él fue subordinado al
Padre sin la necesaria distinción entre el creador y la criatura.
TRITEÍSMO
El
Triteísmo es la enseñanza de que la Divinidad es realmente tres seres separados
formando tres dioses separados. Este punto de vista equivocado y utilizado con
frecuencia por los cultos reemplaza la doctrina de la Trinidad la cual
establece que hay un solo Dios en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo.
La doctrina de la Trinidad es por definición monoteísta; esto es, una doctrina
que afirma que hay un solo Dios en todo el universo.
El
Triteísmo ha tomado diferentes formas a través de los siglos. En la iglesia
temprana los Cristianos fueron acusados de ser triteístas por aquellos que bien
o no querían entender la doctrina de la Trinidad o no la podían entender. A
finales del siglo 11, Roscelín, un monje Católico Romano de Compiègne en
Francia, consideró las tres Personas Divinas como tres seres independientes y
que también se podría decir que eran tres dioses. Sostuvo que Dios el Padre y
Dios el Espíritu Santo se habría encarnado con Dios el Hijo.
En el
día de hoy, los Mormones son triteístas; pero con un pequeño giro. El
Mormonismo enseña que hay muchos dioses en el universo pero que ellos—los
Mormones— sólo sirven y adoran a uno sólo. Para ellos, en la tierra, la
divinidad son realmente tres dioses separados: el Padre, el Hijo y el Espíritu
Santo. El Padre era un hombre en otro mundo el cual trajo a una de sus esposas
con él a esta planeta; ambos tienen cuerpos de carne y huesos. El hijo es un
segundo dios el cual era literalmente el amado entre dios el padre y su esposa
diosa y el espíritu santo es un tercer dios. El Mormonismo es en realidad
politeísta con un énfasis triteístas y a su vez, el Triteísmo contradice la
enseñanza de la Biblia con relación al monoteísmo.
· “Ustedes son mis testigos, dice el
Señor, y mi siervo que yo escogí, para que me conozcan y crean, y entiendan que
yo mismo soy; antes de Mí no fue formado dios, ni lo será después de Mí.”
(Isaías 43:10).
· “Así dice el Señor Rey de Israel, y su
Redentor, el Señor de los Ejércitos: ‘Yo soy el primero, y yo soy el postrero,
y fuera de Mí no hay Dios.’” (Isaías 44:6).
· “No teman, ni se amedrenten; ¿no te lo
hice oír desde la antigüedad, y te lo dije? Luego ustedes son Mis testigos. No
hay Dios sino Yo. No hay Fuerte; no conozco ninguno.” (Isaías 44:8).